Wanda era una gatita rubia que fué madre tardía, con un solo cachorro, pero fué una madre superprotectora y cariñosa. Aún recuerdo el día que parió, una madrugada de primavera me desperaton los quejidos de un gatito, que más que un gato parecía una lagartija con pelo, ¡que cosa más fea!. Y durante mucho tiempo siguió siendo flacucho y desgarbado, de ahí su nombre Mico.
Con el paso del tiempo se fué convirtiendo en el gato majestuoso que es hoy, con una personalidad muy definida. Se sabe el rey de la casa y ejerce de ello. Con los otros gatos no se mete, pero hace saber que lo que los otros hacen es porque él lo permite; y cuando se cansa los pone firmes ¡faltaría más!.
Y así es a grandes rasgos Mico. Otro dia os contaré sus "aventuras".
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